miércoles, 15 de julio de 2015

John Wayne Gacy, el payaso Pogo


Hablamos de un hombre muy social y trabajador. Un perfecto vecino bonachón que disfrutaba vistiéndose de payaso para fiestas infantiles y les sonsacaba una sonrisa a los niños hospitalizados.
Nadie se imaginaba que debajo de esta capa de bondad se ocultaba un asesino frio y calculador que sodomizaba y mataba a muchachos incautos.
Gacy nació en chicago el 17 de marzo en 1942.  Su padre era John Stanley un alcohólico maltratador; su madre se llamaba Marion Gacy.
John Stanley insultaba y golpeaba a los miembros de su familia, sobre todo a su único hijo varón. Gacy se esforzaba para agradar a su padre, pero cada intento le proporcionaba más palizas.
De joven se matriculó en 5 ocasiones, los estudios no eran su fuerte; pero su persistencia y tenacidad le ayudaron a finalizar la licenciatura de Ciencias empresariales con buena nota.
Su primer trabajo fue en la Compañía de Zapatos Nunn-Bush con un contrato de prácticas.
Se mudó a Springfiels, en Illinois, donde conoció a su primera esposa Marlyn Myers. Al poco de casarse su suegro le ofreció el puesto de encargado de la cadena Kentucky Fried Chicken en Iowa.
Uno de sus empleados lo denunció por intento de violación. Gacy se defendió acusando a una asociación rival. Lo condenaron a 10 años de cárcel, pero era un hombre influyente y práctico, consiguió salir al año por excelente conducta.
La acusación hizo mella en el frágil matrimonio, su esposa acabó divorciándose cuando él seguía en la cárcel.
En cuanto fue puesto en libertad se mudó a Chicago a casa de su madre. Sus hermanas lo ayudaron económicamente para que pudiera comprarse una casa sencilla. 
Comenzó una nueva vida como chef de un restaurante. Entablo una buena amistad con los Grexas, los cuales organizaban frecuentes reuniones.
Conoció a Carole Hoff, una mujer que se acababa de divorciar con dos hijas a su cargo. Era vulnerable y fácil de conquistar. No tardaron en casarse.
Se apuntó a diferentes asociaciones, incluso se inventó un personaje: “El payaso Pogo”. El cual acudía al hospital para hacer reír a los niños enfermos. Su buena fe y su trato lo convirtieron en una persona amada, querida y muy respetada.
Fue tal su fama que apareció en la portada de una revista con el título de: “El hombre del año”.
Se interesó por la política, ayudando proactivamente a los republicanos. Presumía de una fotografía en la que estaba acompañado de Rosalyn Carter la primera dama. Con el tiempo esa fotografía sería una vergüenza, pues Gacy llevaba una chapa con la letra “S” una distinción que entregaba el Servicio Secreto a gente con derecho a ciertos archivos clasificados. 
Sus fiestas eran muy famosas, destacaban la de temática Hawaiana y la Vaquera. Eran un gran evento social, todo el mundo estaba invitado, unas trescientas personas podían llegar a invadir el jardín de la casa.
Los invitados estaban encantados, sólo hablaban de los magníficos anfitriones  y de la peste que envolvía el hogar. La buena de Rosalyn culpaba a las ratas muertas que anidaban en los recovecos del sótano.
La salud de Gacy era muy frágil debido al sobre peso, problemas cardiacos e incluso algún que otra colapso nervioso. Pero ello no hizo meya en su gran pasión, secuestrar jóvenes a los que violaba y mataba.
Las malas lenguas no tardaron en comentar las extrañas compañías de Gacy, pues todos eran jóvenes varones con los que tenía una relación demasiado cariñosa.
La decaída de Gacy empieza con su segundo divorcio en 1976.
Por primera vez un joven consigue escapar. El asesino intento atraer al joven ofreciéndose a llevarlo a casa, ante la negativa le ofreció marihuana; pero David Daniel no se dejó engatusar, convirtiéndose en el único superviviente del payaso asesino.
Fue la desaparición de Robert Piest de 15 años, lo que puso a la policía sobre la pista de Gacy, ya que fue la última persona que lo vio con vida.
La alarma aumentó cuando la policía registró la casa de John Gacy y encontró varios artículos relacionados con las desapariciones de varios jóvenes.
El 22 de diciembre de 1978, Gacy entra en el despacho de su abogado con total naturalidad y le relata cada uno de sus terribles asesinatos.
En comisaría confesó haber matado a 33 hombres. De los cuales 28 estaban enterrados en su apestoso jardín y los otros 5 los había arrojado al Rio Des Plaines.
Los cadáveres fueron desenterrados e identificados, a excepción de 7, que estaban en un estado de putrefacción muy avanzado.

Algunas víctimas:
-         Timothy McCoy
-         Johon Butkovitch
-         Darell Sampson
-         Randall Reffett
-         Samuel Stapleton
-         Michael Bonnin
-         William Carroll
-         Rick Johnston
-         Kenneth Parker
-         William Bundy
-         Gregory Godzik
-         John Szyc
-         Jon Prestidge
-         Mattew Bowman
-         Robert Gilroy
-         John Mawery
-         Russell Nelson
-         Robert Winch
-         Tommy Boling
-         David Talsma
-         William Kindred
-         Timothy O´Rourke
-         Frank Landingin
-         James Mazzara Robert Piest

El 10 de mayo de 1994 se congregó en las puertas de la cárcel una enorme multitud que deseaba celebrar el día en que Gacy “El payaso asesino” moría por inyección letal.
Antes de morir declaró que su muerte no haría regresar a ninguna de sus víctimas y se despidió con un sonoro grito: “Bésame el culo. Nunca encontrarán a los demás”
Se produjo un pequeño incidente cuando le inyectaban los químicos, pues el cuarto tubo se solidificó alargando la ejecución quince minutos, hasta que llegó un profesional para solucionar el problema.
Los Objetos de Gacy fueron subastados, incluidos unos grotescos cuadros que pintó en la cárcel. Varios artistas de la música y el cine pujaron por ellos.
La ciencia se interesó por su cerebro. Esperaban encontrar el motivo que había llevaba a un ciudadano modelo a convertirse un feroz asesino. No hallaron respuesta alguna, sólo un montón de hipótesis.


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miércoles, 18 de marzo de 2015

Marie Delphine Lalaurie: La bruja de Royal Street

Esta terrible mujer disfrutaba torturando y matando a sus esclavos. Su casa está considerada una de las casas más fantasmales de la localidad, pues guarda en su interior horribles hechos.




Su madre fue Marie Jeanne Lovable, la viuda de Lecomte, que se casó de segundas nupcias con Bethelmy Louis Macarty; tuvieron cinco hijos, uno de ellos era Marie que nació en 1775.
De su infancia no existe información, por lo que se creé que fue normal y adinerada ya que su padre disfrutaba de una buena posición social en la comunidad créole de Orleáns.
Su primer marido fue  un Caballero de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III, Don Ramón de López y Angulo, posteriormente sería nombrado Cónsul general de España en Luisiana; un anciano con una esperanza de vida muy corta.
Lo que ocurrió en el viaje de Marie con su marido a España causo diferente habladurías, entre ellas que el ascenso fue un castigo militar o una convocación extraordinaria para que formara parte de la corte. En el único punto en el que están de acuerdo es que la reina se quedó impresionada con la belleza de Marie.
La vuelta a casa estuvo llena de tristeza, tuvieron que parar su viaje cuando se encontraban en la Habana, Marie estaba embarazada y Don Ramón se moría a causa de una enfermedad. Después del entierro de su marido, nacería su primera hija: Marie Boggie Delphine Lopez y Angulo de la Candelaria, más conocida como “Borquita”. En cuando madre e hija tuvieron fuerzas para viajar, se fueron a Orleáns.
Administró la hacienda de su marido con eficacia, se convirtió en una gran empresaria de la caña de azúcar. Su posición social subía como la espuma, tenía fama de ser una mujer firme e inteligente.
Al cabo de tres años volvió a casarse con un hombre de edad avanzada y una buena posición social Jean Blanque, banquero, comerciante, abogado y legislador. Engendró cuatro hijos más y al poco su anciano marido fallecía de extrañas circunstancias. Las malas lenguas susurraban que había sido envenenado, pero es algo que hoy en día se desconoce.
Nueve años más tarde de la muerte de su segundo marido, vuelve a casarse el 25 de junio de 1825, con un hombre más joven que ella, el doctor Leonard Nicolas Lalaurie. El matrimonio fue por interés, por ello no existía una buena relación entre ellos, cada cual hacia y deshacía sin que uno se interesara por las facetas del otro.
En 1831 compraron la casa en Royal Street 1140.  Marie no tardó en convertirla en una lujosa mansión que poseía muebles traídos de distintos rincones de Europa, cada cual más fino y elegante. Construyeron una tercera planta, una zona para los esclavos.
Las fiestas que se celebraban en ella eran de la más selecta elite de Orleans. Eran acontecimientos sociales donde una persona pertenecía a la alta sociedad si era invitada a ellas.
Marie se había enfrascado en lucrativo negocio del mercado de esclavos, en aquel momento, era normal que alguien de alta sociedad tuviera varios bajo su techo, existía una legislación para que los esclavos no sufrieran maltrato, pero para la Señora Lalaurie era solo una nimiedad.
En varias ocasiones los policías haban devuelto escuálidos y débiles esclavos que se desmayaban cuando estaban ejerciendo sus labores fuera de la mansión. Un abogado se presentó en la casa tras la sospecha de malos tratos, pero cuando estuvo allí no vio nada que le preocupara, al poco de irse los vecinos denunciaron una horrible escena:
Una joven esclava  llamada Leah estaba sobre el tejado de la casa gritando y llorando, su ama le amenazaba con arrancarle la piel a tiras. Su crimen era haber tirado del cabello de Marie cuando la cepillaba. La señora Lalaurie gritó a la joven para que bajara, esta se negaba,  finalmente acabo arrojándole piedras hasta que cayó al suelo y se desnuco, aunque estaba muerta, mando atar su cadáver y la azotó hasta que desahogo su rabia.
Por este crimen fue condenada a liberar nueve esclavos, los cuales fueron comprados por familiares y amigos de la Señora Lalaurie y devueltos a la mansión, de donde nunca salieron.
El 10 de abril de 1834 se desató un terrible incendio en la mansión. La señora y su familia no se encontraba ella. Los vecinos alertados por las llamas acudieron a sofocarlo. Nunca se imaginarían lo que encontrarían en su interior.
El fuego había sido provocado en la cocina, donde hallaron a una esclava atada por el tobillo, que alego haber provocado el incendio como una tentativa de suicidio.
En la tercera planta estaban siete esclavos mutilados, con el cuello estirado y sus miembros rajados. Otros con collares de hierro con pinchos que los obligaba a estar estirados. Muchos más escuálidos y débiles a punto de morir de inanición.
Las autoridades llevaron a los esclavos a la cárcel local, donde fueron expuestos para que el público conociera su terrible historia. Dos de ellos murieron al poco de ser rescatados, su estado era muy frágil.
Allí contaron como su dueña disfrutaba de torturarlos y azotarlos. Como desconfiaba que le robaban la comida los obligaba a no ingerir alimento alguno sin su permiso, esto provocaba desmayos de debilidad y en lugar de darles alimentos lo mandaban enterrar en un ataúd aún con vida.
Todos los esclavos temían subir a la tercera planta de la mansión ya que el que subía no volvía a bajar.
Se cavó en el jardín y allí se encontraron tumbas con cadáveres de esclavos, otros fueron enterrados en los pantanos de Luisiana.
El propio juez Jean- Francois Conange, que acudió a apagar el fuego dijo: “Había una mujer desnuda con un collar de hierro lleno de espinas prisionera a la pared por una cadena. Las abundantes heridas en la espalda evidenciaban el uso de látigos y hierros al rojo vivo“
 “Una anciana negra tenía una herida profunda en la cabeza y estaba demasiado delgada como para hablar o caminar. Un hombre había sido castrado y la herida cosida con hilo, la lengua también se le había cortado para que no pudiera quejarse.”
Una turba de ciudadanos fue contra la mansión con la intención de destruirla. En su interior estaba una de las hijas que fue salvada por la policía local que acudió al lugar. De la mansión solo dejaron las paredes. Todo fue destruido.
Cuando el juez le pregunto al Señor Lalaurie sobre los actos de su esposa el contesto: "algunas personas debían quedarse en su casa en lugar de ir a las casas de otras para dictar leyes y meterse en las vidas de los demás"
A partir de este momento toda la familia tuvo que escapar de Luisiana. Se esconden en la casa de unos familiares en Alabama, estos por temor a que el peso de la ley cayera también sobre ellos, les invitó a marcharse lo antes posible.
A partir de aquí la información no es muy clara, pero se dice que La señora Delphine Lalaurie murió en Paris cuando se encontraba de caza. Eugene Baches, un enterrador el cementerio St. Louis descubrió la siguiente inscripción en una tumba:
“Madame LaLaurie, née Marie Delphine Macarty, décédée à Paris, le 7 Décembre, 1842, à l’âge de 6-.”
La mansión fue restaurada completamente. El actor Nicolas Cage la compro en 2007  pero luego fue comprada por Regions Financial Corporation. Actualmente esta considerada una de las casas más embrujada de la localidad.

Varios escritores alimentaron la leyenda negra de lo sucedido; se escribieron relatos y apariciones en series sobre este personaje creciendo así los rumores, supersticiones.

viernes, 30 de enero de 2015

Dennis Andrew Nilsen

Nunca la frase: “Morir por amor”, fue tan cierta como en este caso. Dennis amó locamente a todos los hombres que mató. Era tal su miedo a que lo abandonaran que guardaba sus cadáveres durante días.

Nació el día 23 de Noviembre de 1945 en Escocia, en un lugar llamado Aberdeen. Su padre se llamaba Olav Nilsen, un hombre que le gustaba la bebida; su madre era Betty Whyte una fanática religiosa.
El y sus dos hermanas vivían con sus abuelos mientras sus padres pasaban un difícil divorcio tras siete años de convivencia.
Contaba con 6 años de edad cuando su abuelo, Andrew Whyte, fallece. Betty lleva al joven muchacho a ver el cadáver; por primera vez en su joven vida fue consciente de lo que significa la muerte. Se sintió solo.
Su infancia fue tranquila, no fue un niño que destacara. Era normal, como cualquier otro.
En 1961 se alista en la armada británica,  11 años más tarde en 1972  la abandonaría para trabajar como vigilante, pero tampoco le duraría mucho y se hizo funcionario lugar en el que trabajó hasta el día que fue arrestado.
La primera victima Fue Stephen Dean Holmes, tenía 14 años cuando conoció a Nilsen en un bar. Lo invitó a su casa y por la mañana, antes de que el joven Stephen se despertara, lo estranguló y lo ahogó. Lo introdujo en la bañera y se dio un largo baño  con el cadáver, en cuanto estuvo bien limpio se  lo llevó a la cama con la intención de mantener relaciones sexuales, pero el cuerpo estaba frío.
El motivo por el que mató a ese joven es por miedo a que se fuera. No quería volver a sentirse solo, abandonado por la persona que más quería. Solo había estado con Stephen una noche pero el sentimiento de mantenerlo siempre a su lado era demasiado grande como para verlo marchar. El mismo Dennis escribiría:
“Temía despertarlo por miedo a que me abandonase. Temblando de miedo lo estrangulé. Él se debatía, y cuando estuvo muerto volví a llevar su joven cuerpo a la cama conmigo y fue el principio del fin de la vida que yo había conocido, Había empezado a recorrer ka avenida de la muerte y a poseer un nuevo tipo de compañero se piso.”
Guardó el cadáver durante 7 meses. El olor era insoportable, pese al dolor que le causaba tener que deshacerse de los restos del muchacho, no le quedó otra solución que quemarlo.
Por desgracia Dennis se volvería a enamorar muchas otras veces:
-        Kenneth Ockendon, de 23 años. Era un estudiante canadiense que tuvo la mala suerte de conocer a Nilsen el 3 de diciembre de 1979.
-        Martín Duffey, de 16 años. Asesinado en mayo de 1980.
-        Billy Sutherland, 26 años. Original de Escocia.
-        Un hombre de origen Tailandés o filipino, jamás se conoció su nombre.
-        El irlandés. Otro hombre asesinado sin nombre.
-        El Hippie. Dennis recordaba el lugar donde lo conoció: en un lugar llamado Charing en Cross, en Londres.
-        Sin nombre. El único dato que tenía la policía de este sujeto es que lo habían despedazado en 3 trozos.
-        Hubo dos jóvenes escoceses que conoció en el Soho de Londres, los mató a ambos. Tampoco recordaba sus nombres.
-        El Skinhead que se encontró en Piccadilly Circus.
-        Malcom Barlow, murio el 18 de septiembre de 1980.
-        Jhon Howlett, muere estrangulado en diciembre de 1981.
-        Gram. Allen tuvo un trágico final.
-        Stephen Sinclair el 1 de febrero de 1983. La última victima de Dennis.
Dennis no escogía a su victima al azar, eran estudiantes extranjeros e indigentes. Durante años, Dennis se enamoró repetidamente y cada vez que pensaba que su amante lo abandonaría, lo mataba antes. De esta manera lo mantenía a su lado en un estado perfecto, como si fueran muñecos.
Cuando los cadáveres empezaban a oler, los descuartizaba, hervían los restos y los tiraba por el inodoro. Era cuestión de tiempo que los vecinos se quejaran por la pestilencia que desprendían sus cañerías.
El 3 de Febrero de 1983 acude el fontanero para desatascar las cañerías y buscar el motivo de aquel horrible olor.
Al inspeccionar la fosa séptica, sintió arcadas; jamás en su vida había olido nada tan asqueroso. Observó que había un líquido viscoso de tono blanco con manchas rojas que parecían sangre, no tardó en ver la carne putrefacta flotando.
Llamaron a la policía. Gracias a la ayuda del fontanero investigan las tuberías hasta llegar al apartamento de Nilsen.
El 8 de febrero Dennis se dirigía a casa, acababa de salir del trabajo, no sabía que el inspector Peter Jay estaba esperándolo. Cuando le preguntaron por el atasco en la fosa séptica no le dio mucha importancia, hasta que nombraron los restos humanos que habían hallado en su interior.
El inspector sospechaba de él y con picardía le dijo que le mostrara el resto del cadáver, que no les hiciera perder el tiempo. Jamás se imaginarían la fría respuesta de Dennis: “Dentro de  dos bolsas de plástico en el armario. Venga, se lo enseñare”. Se encogió de hombros y con total naturalidad mostró los cadáveres a los agentes, como quién invita a un amigo a tomar una café. Los cadáveres estaban descuartizados, ni siquiera sabía cuantos había.
En la comisaría confesó todos sus crímenes. Incluso estaba encantado de que lo hubieran capturado:
“Ahora me siento culpable, merecedor de castigo. Estoy convencido de que merezco toda la pena a la que un tribunal pueda condenarme. Es un alivio que me hayan detenido, porque si lo hubiesen hecho a los sesenta y cinco años, podría tener a mis espaldas cientos de cadáveres”
Lo describen como un hombre inteligente y frío, pues hablaba de los crímenes sin mostrar arrepentimiento aunque Dennis le diría a la policia: “Nadie debe verme llorar por las víctimas, eso forma parte de mi dolor personal”
El interrogatorio duró 11 días. Se mostró muy cooperativo en la identificación de los cadáveres; aún pese a su ayuda, no se pudieron identificar a todos, a día de hoy siguen siendo un misterio. Le preguntaron el porqué de los asesinatos, a lo que respondió: “En ninguno de los casos estoy consciente de sentir odio hacia ninguna de las víctimas… recuerdo que salí en busca de compañía y amistad, pero aquel momento y para el futuro. Invité algunas personas a casa y otras se invitaron solas, aunque el sexo siempre estaba en segundo orden”.
 “Sólo deseaba una relación cálida, buscaba alguien con quién poder hablar, aunque es una sensación muy agradable y relajante tener a alguien en la cama a tu lado durante toda la noche. Después de matarlos, experimentaba un sentimiento doloroso de desesperación y una sensación de vacío. Aunque sabía que el cuerpo estaba muerto, pensaba que la personalidad estaba todavía dentro de él, consciente y atenta a mis palabras. Trataba de conseguir desesperadamente una relación que nunca estuvo a mi alcance”
Al examinar la casa de Dennis se encontraron con trozos de cadáveres descuartizados en bolsas. Torsos, cabezas, piernas brazos y por último bolsas con corazones, pulmones intestinos; era una auténtica carnicería.
Durante el juicio le dijo a los miembros del jurado: “puede ser que cuando mataba a aquellos hombres me matase a mi mismo, pues me quedaba de pie muy apenado y sumido en una profunda tristeza, como si acabase de morir un ser querido”.
El juez lo condenó a cadena perpetua con un mínimo de 25 años sin opción a la libertad condicional.





martes, 23 de diciembre de 2014

David Berkowitz: El hijo de Sam.

 David fue un asesino muy mediático. El motivo de sus asesinatos creó un gran revuelo en el momento. Hacia poco que la familia Manson había dejado huella en la sociedad cuando David gritó que sus asesinatos eran satánicos. Los profesionales médicos se dividían entre los que estaban a favor de las confesiones satánicas y los que creían que todo era una invención.
El 1 de Junio del 1953 nace Richard David Falco, su madre es Betty Broker Falco y su padre Joseph Kleinman. El nacimiento del pequeño fue una equivocación, ambos disfrutaron de un pequeño romance que dio como resultado el nacimiento de Richard. Su padre biológico no quiso saber nada del embarazo. Sola y desamparada dio a su hijo en adopción.
Una buena familia lo judía, Nathan y Perla Berkowitz, adoptan al infeliz muchacho. A partir de ese momento es conocido como David Richard Berkowitz.
Tenía una baja autoestima que enmascaraba con mentiras y aire de suficiencia.
Cuando su madre adoptiva falleció el solo tenía 14 años. Era la segunda vez que una mujer lo abandona. Su espiral de odio hacia el sexo femenino crecía con cada año que pasaba.
Al entrar en la adolescencia pasaba de un estado depresivo a uno violento con rapidez. Nunca sabían como tratarle o que decirle, pues su carácter era una bomba en continua explosión.
El mundo que le rodeaba no era como deseaba que fuese; lo convertía en una persona pequeña e ignorada.
Con veintitrés años se compra un revolver del calibre 44, algo poco común. El arma le ofrece una sensación de seguridad y poder. Algo que le faltó toda su vida. Por una vez era importante.
No pudo esperar a usarla, le quemaba en las manos. Deseaba mostrar su poder al mundo, gritarles que estaba ahí, quería que todos reconocieran su existencia.
-        El 29 de julio de 1976 aparecen las primeras víctimas del “Hijo de Sam”. Danna Lauria y Jody Valenti hablaban en el interior del coche. El reloj anunciaba la 1 de la madrugada cuando un hombre se acerco al vehiculo y las mató.
Aquí empiezan la ola de asesinatos que dejó a la población atemorizada. No atacaba a gente solitaria, sino que disfrutaba matando cuando estaban acompañados.
-        23 de Octubre. Carl Denaro recibió un disparo en la cabeza; Rosmery, que lo acompañaba, declaró que se produjeron 5 disparos, por fortuna no la alcanzaron. Carl no murió pero sufrió una lesión cerebral.
-         26 de Noviembre. Donna Lamáis y Joanne Lomino, volvían del cine cuando un hombre les pregunto:”¿Saben donde está…?”, antes de terminar la frase les disparo a ambas. Donna sobrevivió, Joanne quedó parapléjica.
-        30 de Enero de 1977. Cristine Freuna y Johan Diel, una pareja que hablaba tranquilamente en el coche fue asaltada por un hombre que no dudó en disparar a la joven. Johan pudo escapar y llamar a la policía.
-        8 de Marzo. Virginia Voskerichian es la única que fue asaltada en soledad. Intentó protegerse el rostro con  los libros que llevaba pero no es suficiente para una bala.
-        17 de Abril. Valentina Zurran y Alexander Esau, su novio. Estaban en el interior de su coche cuando les dispararon dos tiros a cada uno.
En este asesinato dejó una carta para el capitán Joseph Borrelli que estaba tras las pista del asesino del calibre 44. En ella se hacia llamar “El hijo de Sam”. También envió una carta al periodista Jimmy Breslin del periódico New Cork Daily News, en la que se leía: “Saludos desde las grietas en las aceras de Nueva york y de las hormigas que moran en estas grietas y se alimentan de la sangre seca del muerto, que se ha acumulado en las grietas… Saludos desde las alcantarillas de Nueva York, que se llenan con estiércol de perro, vómito, vino rancio, orina y sangre”.
-        31 de julio. Stacy Moskowitz y Bobbi Violante, caminaban hacia el coche cuando les dispararon. Stacy muere y Bobbi pierde la totalidad de un ojo izquierdo y el 20% del otro.
En este asesinato existía un testigo que acercaba a la policía hasta el asesino. Otro dato fue el reconocimiento del vehículo visto en algunos escenarios de los crímenes, un ford Galaxi.  
David salio de casa con una bolsa en la mano cuando fue rodeado por agentes de la ley. El día 10 de agosto de 1977, era detenido.
Cuando lo interrogaron confeso cada uno de los crímenes. A lo que añade que todos y cada uno fueron realizados por pertenecer a una secta Satánica: “La iglesia del progreso”.
Durante un tiempo se creía que David no actuaba solo, muchos detectives defendían que existía más de un criminal en esta serie de asesinatos.
No existía ninguna prueba que defendiera de forma contundente esa teoría. El caso se hizo muy famoso por esta controversia: ¿Existe realmente un culto a Satán en la sociedad de hoy en día? o ¿Son sólo cuentos?
David defendía ser adorador del demonio. Con una esquizofrenia diagnosticada, decía que el perro de su vecino, Sam; era quien le ordenaba cometer los asesinatos.
Con el tiempo la teoría de los satánicos se tambalea y empezaron los rumores de que lo único que buscaba era la fama que los medios de comunicación le estaban regalando.
En 1979 llama a la prensa confesando que todo se lo había inventado para poder perdonarse a si mismo. Sin embargo, en muy pocos lugares hacen alusión ha esta confesión, pues la historia Satanista es más fácil de vender.

   David Berkowitz fue sentenciado a 6 condenas perpetuas. Se convirtió al cristianismo y lleva una organización en la cárcel llamada: “Judíos por Jesús”.



   



martes, 21 de octubre de 2014

El Asesino Otaku


Tsutomu Miyazaki fue un asesino japonés que destacó por la gravedad de sus asesinatos y no por el número de los mismos. Atacaba a niñas deseando satisfacer sus deseos sexuales y recrear sus fantasías Hentai.

Tsutomu nació en 1962, el 21 de agosto. Fue un bebe prematuro y debido a ello tubo serios problema en sus muñecas, no movía correctamente las manos, debía mover todo el antebrazo para poder girarlas.
Su padre era Katsumi Miyazaki, dueño de un periódico local, gracias ello su familia poseía una significativa influencia social. Sus padres eran adictos al trabajo, con lo que desatendían a sus hijos.
A partir de los 5 años sufrió diferentes burlas por sus compañeros de clase, a los niños les divertía las raras manos que tenía. Empezó a sentirse acomplejado hasta tal punto que escondía sus manos.
Cada vez que intentaba hacer algo y no era capaz, se frustraba, culpaba a sus limitadas manos. Se encerró en si mismo, y su autoestima estaba por los suelos.
Empezó a leer comics manga que lo transportaban a mundos y lugares donde no tenia que preocuparse por sus manos; su imaginación le hacia vivir en una vida paralela hecha a su medida.
El muchacho mostró su inteligencia en los estudios, sus notas eran de las mejores. Entró en Meidai Nakano High School y su objetivo final era la universidad de Meiji. Pero el mundo real no era tan divertido como la que aparecía en sus comics, y cambio los libros de estudio por los de manga.
Al no conseguir la nota necesaria para entrar en la universidad se dedicó a la fotografía, de esta manera entró en el negocio familiar. Aunque la familia trababa junta, no estaba unida. Sus padres que vivían para trabajar seguían desconociendo los problemas de su hijo.
Tsutomu no solo se avergonzaba de sus manos, si no también de su miembro, el cual era muy pequeño e impedía que Tsutomu mantuviera relaciones con una mujer. Sus únicas experiencias sexuales eran las que mantenía consigo mismo mientras se precipitaba al mundo del Hentai, la única temática que lo obsesionaba y donde su frustración sexual se mitigaba.
Llegó a decir que más de una vez había pensado en el suicido. Cuando le preguntan por que no contó estos problemas a sus padres, dijo: “Si hubiese tratado de hablar con mis padres acerca de mis problemas, ellos me habrían ignorado”.
Sus hermanas mataban el tiempo riéndose de él. En la familia la única persona que tenia afecto por el muchacho era su abuelo Shokichi.
Con los años sentía avidez por la pornografía, el Hentai no le satisfacía, su apetito sexual era muy elevado y necesita mucho más. Lo habían visto sacando fotos a las tenistas en los partidos, enfocando la entrepierna.
No tardó en caer en la pornografía infantil. Su apetito crecía, sin embargo era incapaz de acercarse a ninguna mujer, las observaba desde lejos imaginándose miles de escenas que había visto en sus videos.
La muerte de su abuelo, su único mentor, lo traumatizó de tal manera que se comió parte de las cenizas. Sus arrebatos de cólera se encendían con frecuencia, llegando a golpear a su hermana cuando lo pilló sacando fotos mientras se duchaba.
Tsutomu era un hombre obediente, cohibido y muy tranquilo, nadie sospechaba lo que escondía bajo su mirada perdida. Gracias a esta careta pudo acercarse a las niñas sin levantar sospechas.
El primer asesinato ocurrió el 22 de agosto 1988. Mari Konno (今野真理 Kon'no Mari)  con tan solo 4 años fue brutalmente estrangulada en le bosque que rodea la central de Shintama. Dejó el cadáver desnudo para que los animales se alimentaran.
La policía buscó a la niña durante cuatro semanas y dieron avisos a los padres de que vigilaran a sus hijos.
El 3 de octubre de 1988, la pequeña Misami Yoshizawa (吉沢正美 Yoshizawa Masami) de siete años, tuvo la mala suerte de encontrarse con Tsutomu. Convenció a la pequeña para que subiera al coche y se la llevó a las colinas de Komine Pass. En cuanto se sintió seguro la estranguló y abusó de su pequeño cuerpo.
Los dos cuerpos estaban a una distancia de apenas 100 metros.
El movimiento de la policía y de los vecinos aumento, habían desaparecido dos niñas en un periodo muy corto. Se empapelaron las calles con carteles donde aparecía la imagen de la pequeña Misami. Pero al igual que la vez anterior no se encontraron pistas.
El día 12 de diciembre mata a una niña de cuatro años, Erika Namba (難波絵梨香 Namba Erika). La introdujo en el coche. La llevó a Naguri,  donde la obligó a desnudarse mientras le sacaba fotografías. No contaba con que otro coche pasara cerca. Tsutomu se asusta y cuando la niña empieza a llorar, sufre un arrebato de ira y la estrangula.
Envolvió el cuerpo en una sabana y lo introdujo en un baúl que tenia en el coche, dejó el cadáver a 50 metros de la casa de los padres de la pequeña. El cadáver fue encontrado atado de pies y manos.
La policía peinó el bosque, pero no encontraron pistas. Estaba claro que todas las niñas eran de la misma zona. La policía empezó a sospechar que era obra de un único asesino, un asesino en serie.
Todas las familias tenían un nexo en común, y es que todas después de que sus hijas hubieran desaparecido sufrían llamadas reiteradas. Cuando contestaban al teléfono nadie contestaba, simplemente se escuchaba el silencio; si no contestaban, el teléfono podía sonar durante 20 minutos sin parar.
La seguridad se había duplicado, era peligroso matar a una niña cuando todo el vecindario estaba en alerta. Al no poder calmar su ansia sexual, se divertía torturando a los padres. Les mandó cartas destruyendo todas las esperanzas de encontrar a las niñas con vida.
El día 6 de febrero el padre de Mari recibe una caja con restos humanos calcinados y la ropa de su hija rasgada. En la parte superior de la caja habai una nota: “Mari. Huesos. Cremación. Investigar. Probar”.
El día 11 de febrero, poco satisfecho, envía una carta donde incluye una foto de la pequeña.
‹Puse la caja de cartón con los restos de Mari delante de su casa. Hice todo. Desde el inicio del incidente Mari hasta el final. Vi la conferencia de prensa de la Policía, donde dijeron que los restos no eran Mari. Ante las cámaras, su madre dijo que el informe le dio nuevas esperanzas de que Mari aún podría estar viva. Supe entonces que tenía que escribir esta confesión para que la madre de Mari no siguiera esperando en vano. Lo repito: los restos son de Mari››. 
La carta la firmo con el nombre de Yoko Miada, un ser ficticio con el que se hacia un juego de palabras con las que quería decir “ahora te diré”.
Se creó un gran alboroto por la crueldad y el horror de la afirmación de que las niñas estaban muertas, tal y como sospechaban.
Las cartas fueron analizadas sin éxito, pues estaba hecha con fotocomposición.
Había pasado meses desde su último asesinato. Pasó por el colegio de Akishima donde unas niñas jugaban tranquilamente. Se acercó a una de ellas y empezó a fotografiar sus braguitas. Un vecino que pasaba cerca lo vio, dio voces para alertar a otros vecinos, Tsutomu salió corriendo antes de que lo alcanzaran.
El 6 de junio, Ayazo Nomoto (野本綾子 Nomoto Ayako) de 5 años jugaba en el parque Ariake. Convenció a la pequeña para sacarle fotos, entre risas y bromas la introdujo en el coche. Estacionó el vehículo a 800 metros, cuando la niña le hizo un comentario sobre sus manos, sufrió un ataque de ira, la estranguló y golpeó con furia el cadáver. Después lo envolvió en una sabana y lo escondió en el maletero.
En esta ocasión no abandonó el cadáver. Se lo llevó a casa donde colocó el cuerpo de tal forma donde destacaba la entrepierna. Tomó varias fotos mientras se masturbaba.
Mantuvo el cadáver en la casa, pero el segundo día el cuerpo olía muy mal, sabia que debía deshacerse de el. Le cortó la cabeza, las manos y los pies.
El torso lo abandonó en el baño público del cementerio de Hanno. Quiso probar el sabor de la carne humana, así que cocino las manos y comió un poco. Los demás miembros los tiró por el bosque de Mitakeyama.
Se encontró el torso de la niña. Los vecinos estaban nuevamente en alarma, la policía se sentía frustrada al no encontrar pruebas y temían que la ola de crímenes volviera nuevamente.
El 23 de julio de 1989, Tsutomu vio a dos hermanas, se acercó a ellas. La mayor le indico a la pequeña que no se moviera mientras ella corría a buscar a sus padres. Cuando volvió se encontró a la pequeña desnuda mientras Tsutomu fotografiaba la entrepierna. El padre lo agarró y lo golpeó, pudo zafarse de la ira del hombre y corrió hacia el coche, no contaba con que la policía estuviera esperándolo.
Confesó cada asesinato y mostró los lugares exactos donde había tirado los cadáveres de las niñas.
Fue declarado culpable de “Los crímenes del Otaku”. Su padre avergonzado se negó a pagar a un buen abogado y posteriormente se suicidó.
En 1997, después de haberle realizado pruebas psicológicas, se dictamino que sufría un trastorno de personalidad múltiple y esquizofrenia extrema, pero esto no lo eximia de los crímenes ya que era consciente de lo que hacia.
Se le condenó a ser ahorcado, un método muy acorde a lo que él hacia. Durante años estuvo en el corredor de la muerte suplicando por la inyección letal. Su petición fue desatendida.
El 17 de enero del 2006 murió en la horca.

martes, 30 de septiembre de 2014

Pedro Nakada

Nakada fue un psicópata con esquizofrenia paranoide que juraba asesinar en nombre de Dios, con la misión de limpiar el mundo. Una excusa que le valió para asesinar alrededor de 25 personas.

El 28 de febrero de 1974, nació Pedro Pablo Mesias Ludeña, en Huaraz. Sus padres se llaman José y Maria; vivían en la ciudad de Augusto en Lima. Sus padres cambiaron de domicilio en el 2001, a Huaral, donde se desatarían los asesinatos.
Su padre era un hombre alcohólico que maltrataba a su mujer constantemente. Sus hermanas lo obligaban a vestirse como una niña y lo obligaban a salir a la calle. Los vecinos y transeúntes al verlo se unían a la lluvia de risas y burlas.
Ese no sería uno de los peores capítulos que viviría al pequeño Pedro. A la edad de 4 años la familia tenía una perra embaraza que apareció muerta. Todas las culpas cayeron sobre el jovén; una familia normal hubiera buscado la verdad y como mucho regañado al pequeño. El castigo fue que todos sushermanos abusaron sexualmente de el.
“Odio a los maricones. Cuando yo era niño, mis hermanos me violaron porque creían que yo había matado a una perra que teníamos y que además estaba preñada. Juro que yo jamás le hice nada al animal”
Este no fue el primer capítulo de sadismo sexual que sufrió a tan tierna edad. Después del primer episodio se dedicó a torturar y matar animales indefensos, empezó hacer aquello por lo que había sido acusado. Incluso llegó a cocer a un gato vivo. :‹‹“Tú lo mataste, tú lo mataste”. Yo les decía que no, y ellos no me creían; y como me dijeron eso, entonces yo comencé a matar animales. Mi mayor defecto es ser colérico, la cólera me hacía matar››. “Mi madre era bipolar, cambiaba de carácter, no podía confiar en ella… Cuando era chibolo, mi mamá me golpeó como salvaje y yo de cólera quemé al gato en la sartén hirviendo”.
Así describe a su familia: “Es mala, mi familia es mala. Mis padres siempre peleaban. Se insultaban mucho. Desde que yo era chico. Éramos nueve hermanos. Yo soy el tercero. Me molestaban los laberintos. Mi papá le pegaba mucho a mi mamá. Yo me escapaba de la casa. Pero volvía, escondido, para que mi papá no me pegara con un cable. Volvía por no tener dónde comer. Con mis hermanos nos criamos separados. Con un tío, con una tía…, mi hermana me violó, ella era mayor… Mi hermano me obligó a tener sexo oral, yo tenía seis años ¿Hay gente que no me cree? Yo no olvido lo que viví…”
En el colegio era un muchacho obediente, retraído e inseguro. Era el muchacho perfecto para convertirse en la diana de todos los alumnos. Su estancia en el colegio era tan insufrible como la que vivía en su hogar. Recibía constantes palizas y burlas. Finalizó la escuela en el tercer curso.
Toda su ira se fue caldeando en sus entrañas hasta que finalmente salio a la superficie.
En 1990 ingresó en el Ejército Peruano con la finalidad de conseguir el respeto y la fuerza de la que carecía. Sin embargo el comportamiento y las murmuraciones que Pedro hacia a sus compañeros sobre que oía la voz de Dios, no pasaron desapercibidos para los profesionales psicólogos del ejército que enseguida le diagnosticaron esquizofrenia paranoide. La idea de ponerle un arma en las manos y enseñarle a usarla era un riesgo que no querían correr. A los dos meses de ingresar fue expulsado.
Esta expulsión fue determinante en la primera muerte. Frustrado, viendo como sus sueños de convertirse en alguien que influyera respeto y miedo, con poder para empuñar un arma desaparecía. Intentó robar unas sandalias, pero el dueño, un campesino, lo pilló. Pedro cayó sobre él con toda su ira, aquí cobraría su primera víctima.
En un momento dado decidió cambiar de apellido, haciéndose pasar por un joven adoptado por japoneses, de ahí viene el apellido Nakada. Deseaba tener un visado para disfrutar de los privilegios que tienen los descendientes de Japoneses.
La mente de Pedro empezó a escuchar voces de quién el cree que es Diós. Un Dios vengativo que ordena limpiar el mundo de prostitutas, drogadictos, homosexuales y vagabundos. “Yo no soy un criminal, soy un limpiador, he librado a la sociedad de homosexuales y vagabundos”, “Sólo trato de purificar la tierra de prostitutas, drogadictos, homosexuales y asaltantes”,“¿Qué siento cuando mato –dice–? Siento que ayudo. ¿A qué? A que la gente cambie. A que el mundo cambie. Quiero que haya paz.”
Se veía a si mismo como un mensajero de Dios, álguien que tiene una misión divina y por ello es especial ante todos los demás; alguien único. Con estas ideas tenían una excusa perfecta para cada asesinato, de esta manera no se sentía culpable, ya que quién tomaba las decisión era otra persona, él solo las ejecutaba.
No todas las víctimas que causo seguían el patrón que el dictaba. Según los psicólogos, pese a su esquizofrenia paranoide, era una persona capaz de distinguir el bien del mal, por lo tanto era consciente de cada asesinato aunque lo excusase para no sentir su propia culpabilidad.
De los 25 asesinatos confesos, solo se demostraron algunos de ellos.


- Carlos Ediberto Merino Aguilar. El 1 de enero de 2005 recibió un disparo en la playa de Chorrito de Chancay. Pedro dijo que temía que le robaran, sin embargo, fue al revés.

- Teresa Cotrina Abad: 31 de mayo de 2006. Le disparo en la cabeza. Cuando le preguntaron el porqué de este crimen, respondió: ‹‹la encontré fumando droga, pase por su lado y me pregunté: “esta señora por las puras vive”, y le disparé dos balazos en la cabeza››

- Walter Sandoval Osorio. 20 de julio de 2006. Aún estaba vivo cuando fue ingresado en el Hospital, pero no duró mucho. Pedro por una vez acertó, Walter resultó ser un asesino.

- Gerardo Leonardo Cruz Libia. 8 de agosto del 2006. Su cuerpo estaba en un pozo de agua, le habían disparado en la cabeza. El motivo de su muerte era el miedo que tenía Pedro de que Gerardo lo delatase por uno homicidio y robo que habían perpetuado ambos hace tiempo.

- Walter Taranzona Toledo. El 18 de agosto de 2006. Le disparó y lo tiró a un canal de agua vacío. Lo mató por estar fumando drogas.

- Maria Verónica Tolentino Pajuelo, de tan solo 15 años. El 19 de agosto del 2006. Murió de un disparo. El crimen de la niña fue tener una bicicleta que Pedro necesitaba en ese momento; después de matarla se dio cuenta de que tenía una llanta rota. Se lamenta de este asesinato, pero se justifica como daños colaterales para un bien mayor.

- Hugo Vílchez Palomino. 18 de Noviembre del 2006. Hugo iba en su bicicleta por el Camino Viejo a la Esperanza Alta cuando Pedro y los hermanos Ciriaco, que circulaban en moto, lo obligaron a parar. Pedro le disparó, le robó su arma, su móvil y un discman, cosas que se repartieron entre ellos. Cuando la policía le pregunto a Pedro por esta muerte, dijo que Hugo deseaba acostarse con su mujer.

Su mente paranoide tenía que buscar un motivo para que su asesinato fuera justificado, él no podía ser el malo, sino el enviado para hacer cosas buenas, para mejorar el mundo, sin importar quien cayera.

- Widmar Jesús Muñoz Villanueva. 19 de noviembre del 2006. Es un estilista de una conocida peluquería. Era sabido que era Gay y según Pedro se dedicaba a la prostitución contagiando a otros hombres de sida. Después de matarlo robó el dinero de la caja. “Me había enterado de que el cosmetólogo que trabajaba allí era homosexual, tenía sida y se prostituía. Le pedí que me diera un servicio (sexual). Cuando se bajó el pantalón, le disparé tres veces en la nuca”

- Luis Enrique Morán Cervantes, Pedro Omar Carrera Carrera y Enoch Eliseo Felix Zorrilla. 22 de noviembre de 2006. Los encontraron en la Pampa de la Huaca. Los tres circulaban en un taxi, el primero era el conductor. Pedro los atracó y los mató por que según él se dedicaban a atracar a otras personas. El delirio aumenta.

- Nell Camaleón Pajuelo. El 10 de diciembre de 2006. Pedro y los hermanos Román Joel y Percy. Con engaños lo llevaron hacia el poblado Sacachispa. Allí lo mataron y arrojaron su cadáver cerca de donde se encontró a Hugo Vilchez.

- Nazario Julian Tomariz Perez y Didier Jesús Zapata Dulanto. 17 de diciembre del 2006. El cadáver estaba en la Urbanización Aparicio. Ambos eran pareja, caminaban tranquilamente. “Yo maté a los profesores Nazario Tamariz Pérez y Didier Zapata Dulanto, ellos caminaban por el borde de un canal de regadío agarrados de la mano, se hacían cariños como una pareja de enamorados, y como yo soy el ‘purificador de la tierra’, no quedó otra opción que asesinarlos, porque los homosexuales solo hacen daño a la sociedad”.

- Agustín Andrés Maguiña Oropeza y Luis Melgarejo Sáenz. 24 de diciembre de 2006. Pedro le reventó la cabeza a balazos. Los dos amigos solían emborracharse juntos. “Mato a las personas para que no sigan sufriendo. Por ejemplo, a dos alcohólicos los investigué por más de un mes, y cuando me enteré dónde era el lugar en el que se refugiaban, preparé mi arma para que con un sólo disparo descansaran en la paz de Dios”…

- Nicolás Talentito Purizaca. 27 de diciembre de 2006. Lo auxilio la policía, pero no llegó vivo al hospital. Según Pedro Nicolás le había robado hacía 3 años, el cual fumaba droga y había robado a otras personas.

Los asesinatos hubieran aumentado si no fuera por la multitud de testigos que llevaron a la policía directamente hacia el taller donde Pedro trabajaba. Al principio no estaban seguros de que ese hombre pudiera ser el asesino que estaba aterrorizando a la población. Cuando la policía fue a por él, en lugar de dejarse arrestar opuso resistencia, sacó su arma de 9 mm, calibre que uso con cada una de sus víctimas. En pleno taller se armo un buen tiroteo donde algunos policías salieron heridos. Finalmente lo capturaron.


Cuando lo llevaron a comisaría Pedro confesó su plan maestro. Para celebrar el Año nuevo, tenía pensado arrojar una granada en una discoteca que celebrara el año nuevo, estaría lleno de jóvenes que beberían y bailarían hasta el alba:“Quería meter una granada de guerra a la discoteca esa, para que se mueran todos los corruptos, todos los perdidos, todos los fumones que están ahí”


En los juicios se le condenaron por el asesinato de 17 personas, aunque el confesó haber matado a 25. “Ustedes están equivocados. Yo maté a 25 personas porque no merecían vivir. A todos les disparé un balazo en la cabeza”.

En un principio se le condenó a pasar 35 años de cárcel, pero en 2009 después de la visita de varios especialistas lo llevaron al pabellón de psiquiatría del Penal de Lurigancho, donde aún sigue encerrado.

El primer día que fue encerrado en la cárcel suplicaba que alguien acabara con su vida, intentó suicidarse golpeándo la cabeza contra las paredes: “Pido un fusilamiento… algo práctico… así como hice con la gente… les metí un tiro en la cabeza” Después de ese intento de suicidio fue vigilado.

A la prensa les explicaba de esta manera el motivo de sus crímenes:“Escucho la voz de mis padres y una voz mala que me dice que mate a toda la gente corrupta, como homosexuales, rateros, alcohólicos y maricones. Pero ya no puedo cumplir la misión de Dios ya que me capturaron. Ahora sigo escuchando esa voz que me dice que me mate”.

Aún hoy en día Pedro dice a todo el que le quiere escuchar que si sale libre volverá a continuar con la misión de Dios.